Cultura de Innovación
En cualquier sociedad y organización, la cultura forma una parte fundamental en cada uno de los actores. La RAE define “Cultura” como:
Conjunto de modos de vida y costumbres, conocimientos y grado de desarrollo artístico, científico, industrial, en una época, grupo social, etc.
Real Academia Española de la Lengua
En palabras del mundo empresarial, se dice que la cultura es:
Lo que los equipos hacen cuando el jefe no los está viendo
Pensando un poco en el concepto y dirigiéndose a la innovación, podemos darnos una idea de lo trascendental que puede ser la cultura de la innovación en cualquier sector (siempre y cuando esté bien implementada), ya que esto impacta directamente en el modo de vida de los integrantes de la organización. Lo ideal sería poder incluir este valor tan importante en nuestra cultura existente de manera inmediata. Por lo general, al introducir una innovación o cualquier cambio a una organización, esta despertará los anticuerpos corporativos y responderá para regresar al status quo.
Por eso es importante saber cómo llegar a cada integrante dentro de la organización. Recuerda que la cultura está directamente relacionada con las personas y sus vivencias.
Mapa de Cultura
El mapa de cultura de “the culture factor” muestra 8 mundos de la cultura organizacional:

La cultura es algo difícil de influenciar, sin embargo, entendiendo este mapa hay cosas que podemos procurar. El punto rojo en el mapa representa el centro gravitacional de la cultura y sobre el cual toda la organización tiende a gravitar. Y el área gris representa la amplitud de la diversidad cultural. Esta diversidad es la que nos ayuda a generar innovación.

Sobre este mapa cultural podemos tramar las características culturales que permiten o rechazan la innovación. Lo que debemos procurar en las organizaciones es que el área no toque o no se acerque a “Innovation Blocking”, y debe abarcar el tipo de innovación que la organización esté procurando realizar en los llamados horizontes de innovación.
Una vez que vamos superando este rechazo y acercándonos a los integrantes, casi como con una vacuna, será momento de introducir a la cultura existente el valor de la innovación. En una organización el innovar es muy difícil de alcanzar, si la innovación no se encuentra en la cultura. A diferencia de implementar una nueva tecnología o metodología, introducir a la cultura, la innovación es un reto más grande. Hay que entender que la idea central es que las personas en la organización implementen este valor en su forma de vida.
Introduciendo la innovación a la cultura
La clave se encuentra en el individuo y la participación, recordemos, las personas forman la organización. Esta participación de hecho puede ser medida como una capacidad organizacional que llamamos Involucramiento General. Tecnologías, datos y metodologías son meramente herramientas, que las personas hacen funcionar. En conclusión, hay que acercarse a las personas. Compartir con los individuos los procesos de innovación, invitarlos a observar y a participar, escuchar sus ideas y hablar con ellos es la mejor estrategia. Eventualmente, se ha observado que las personas suelen involucrarse de una manera más profunda con la organización y al mismo tiempo con la innovación. Cuando le damos a los individuos una voz y su propio lugar es cuando la cultura de la innovación comienza a formarse. Esto permite, poco a poco, implementarla en cada rincón de nuestra organización.
A continuación presentamos una pequeña guía a partir de la reflexión anterior. Primero hay que tomarlo en serio.
Primero hay que dejar de quejarse de la gente, entender que la cultura no se puede definir ni controlar, pero sí se puede influir en ella.
Entender que no es algo abstracto, sino que es algo que se puede cuantificar y medir y establecer estrategias para provocar cambios.
Como influir en la cultura:
Para influir en el eje de Flexibilidad - Estabilidad podemos incrementar la implementación de los “estilos de liderazgo de innovación” y para influir en el eje de independencia - interdependencia podemos incrementar y reducir los “roles de innovación”
Para obtener un mapa de la cultura de innovación de tu organización puedes llevar a cabo un diagnóstico de capacidades para saber dónde se encuentra tu organización. Una vez que cuentes con este diagnóstico podemos tomar pasos para:
Implementar o fortalecer tu modelo de gestión, para hacer de la innovación un proceso sistemático e integrado en el día a día de la organización
La gestión de equipos tácticos para involucrar a toda la organización
Magnus Penker, gurú de innovación por excelencia y fundador de innovation360 ™ encuentra cuatro conclusiones clave a este tema:
1.- Empieza a escuchar y empieza a dar retroalimentación, automatiza lo que se pueda automatizar, y promueve la cercanía con la tecnología.
2.- Lleva equipos de innovación a la pista: Asegúrate de que existe mercado y recursos desde el principio. Conecta a personas externas e internas de la organización, implementar la rotación de roles, y lidera con el ejemplo.
3.- Define un modelo operacional transparente con KPI’s para los centros de innovación. ¿Es un centro de costos o uno de ganancias? ¿Está centralizado o descentralizado? ¿Está integrado? ¿Cuáles son sus objetivos?
4.- Crea recompensas intrínsecas, integrando la cultura de la innovación, en lugar de incentivos externos que carecen de relevancia y tienen un efecto casi nulo.
Reflexión
Es importante darnos cuenta de cómo estamos llevando a cabo nuestros procesos de innovación, y cómo podemos mejorarlos, para empezar a trabajar en este tema. De igual forma, es esencial estar conscientes de que no basta con ofrecer un manual o una serie de reglas que hay que seguir para acercarnos a la innovación. Esto sería maravilloso, desgraciadamente no existe ningún “instructivo” para alcanzar la innovación permanente y sistemática. Recordemos que cada organización es diferente e incluso se habla de la existencia de un ADN organizacional, cada caso es muy particular, pero al mismo tiempo esto también vuelve enriquecedor el proceso de innovación. El ejemplo y la comunicación con cada colaborador son el mejor camino para construir una verdadera innovación sostenida.